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"El futuro de la publicidad digital". 15.10.2019


Fuente: Periódico Síntesis 15.10.2019

Según la investigación “Global Entertainment & Media Outlook” de PwC, la publicidad digital está creciendo el doble que la publicidad tradicional y se espera que esto siga siendo así en los próximos años.

Al principio, los usuarios tenían contacto con la publicidad de las empresas vía internet desde sus casas. Hoy en día esto ha ido cambiando y los consumidores disfrutan de más experiencias digitales gracias a las diferentes aplicaciones a las que accesan desde sus teléfonos inteligentes o tabletas. Con estos dispositivos y las aplicaciones que descargan, se entretienen jugando, viendo videos, escuchando música o podcasts, buscando noticias, interactuando socialmente u organizando su tiempo con el uso de agendas y calendarios.

También, la forma en que las empresas se comunican con sus clientes está cambiando y han surgido nuevos métodos para promocionar productos como el uso de influencers, micro-influencers, marketing de contenido y marketing experiencial, entre otros. Sin embargo, para los próximos 20 años se prevé un cambio aún mayor.

Según Statista, sólamente en febrero de este año, el 48% de las visitas a páginas web en todo el mundo fueron realizadas desde dispositivos móviles. Esta misma empresa pronostica que el uso del internet móvil se multiplicará en los próximos años. También, el tiempo que pasan los consumidores en sus dispositivos móviles aumentará. Según eMarketer, actualmente sólo en Estados Unidos, los adultos pasan alrededor de 3,5 horas en sus dispositivos móviles.

Nuevas plataformas como Amazon, Alibaba o Mercado Libre ofrecen publicidad “in-store” o en la tienda, en donde se ofrece a las empresas publicitar sus productos y comunicar sus diferentes ofertas pagando por el lugar en donde se desea que aparezca la publicidad de su empresa. También la incersión de publicidad dentro de los asistentes de voz ha ido ganando terreno.

Tampoco es un secreto que la información de los consumidores es la nueva moneda de cambio de muchas empresas. Dependiendo de la aplicación que el consumidor use, se almacena una gran cantidad de información sobre cómo, qué y cuándo compra, qué le interesa, qué le gusta, qué información busca, qué música escucha, qué ve, etc. Esta información puede ser vendida a diferentes compañías, así la empresa en cuestión puede enfocar su publicidad hacia usuarios más específicos que sin duda encajarán exactamente con el mercado meta de la empresa. 

Otras compañías se están adelantando a las prohibiciones publicitarias o de interacción de los diferentes países, por lo que su servicio consiste en asegurarse que las marcas que se publicitan en dererminadas plataformas, cumplan con regulaciones bien definidas. Así, se aseguran que determinadas compañías no interactúen con menores de edad, por ejemplo.

En fin que los tiempos van cambiando rápidamente y tanto mercadólogos como empresas se están adaptando a las nuevas necesidades y gustos de los consumidores.

"Redes Sociales y Marketing" Periódico Síntesis 20.05.2019

Periódico Síntesis 20.05.2019

Hoy en día, las empresas tienen muchas formas para comunicarse con su mercado meta, entre ellas están las redes sociales. Con ellas, las marcas tienen presencia en la red, pueden reforzar sus comunicaciones de mercadotecnia e interactuar con sus consumidores.

Según GlobalWebIndex¹, el 98% de los consumidores digitales son usuarios de redes sociales, el 96% acceden a ellas vía sus teléfonos celulares y les dedican un promedio de 2 horas 22 minutos al día. La interacción social y la búsqueda de información son las principales razones para usarlas.

Según Statista, hasta el mes pasado, Facebook contaba con 2,320 millones de usuarios a nivel mundial, seguido de YouTube con 1,900 millones. La pregunta no es si las compañías deben tener presencia en las redes sociales, pues las estadísticas siguen gritando su importancia. La pregunta que más preocupa a los mercadólogos es cuál es la mejor forma de estar presentes.

Hasta ahora, lo que ha reinado en muchas redes sociales, es la publicidad “sin ton ni son”. Ya sea en Twitter, Pinterest o YouTube, nos encontramos con una serie de comerciales, anuncios y fotografías sin sentido, de productos o marcas que no nos interesan. En un estudio sobre el comportamiento sobre bloqueo de publicidad a nivel mundial, GlobalWebIndex² encontró que las 3 principales causas para el bloqueo de publicidad en redes sociales son la gran cantidad de anuncios, publicidad abrumadora o irrelevante y publicidad molesta e invasiva.

Los consumidores ya no quieren ver anuncios sin sentido, quieren interactuar con sus marcas preferidas. La interacción es lo que los consumidores están buscando y será lo que lleve a las empresas a tener una comunicación directa y efectiva con sus consumidores. Según Euromonitor Internacional³, los consumidores quieren una comunicación en tiempo real, asi como experiencias auténticas y personalizadas en línea.  Quieren ver más contenido generado por los propios consumidores, tomar fotos y videos de y sobre las marcas y que éstas las compartan en sus redes sociales y las comenten. Además, que cuando los consumidores hagan preguntas en línea, las empresas respondan lo más rápido posible. En resumen, una “comunicación” real y no un bombardeo de anuncios.

Hoy en día hay muchas herramientas con las que se puede estar en contacto con los consumidores, sin embargo, no todas se están usando de la manera más adecuada. En el futuro tendremos más herramientas tecnológicas, más redes sociales y más formas de comunicarnos con los consumidores. Sin embargo, siempre será necesario conocer a nuestros clientes, sus preferencias, sus hábitos de consumo de medios, así como la forma en que se quieren comunicar para poder interactuar con ellos de la manera más adecuada.



"El futuro de las ventas al detalle". Periódico Síntesis. 07.08.2017



Siguiendo un poco con el tema de la cuarta revolución industrial y sus consecuencias, en el futuro el mundo de las ventas al detalle, como lo conocemos actualmente, cambiará de manera determinante. Como ya lo comentábamos la semana pasada, el número de empleos en este sector, como en muchos otros, disminuirá significativamente a consecuencia de la automatización de las labores. Sin embargo, vale la pena detenernos un poco a analizar cómo cambiarán las ventas al detalle en el futuro.
 
Con la cuarta revolución industrial, el internet de las cosas, los drones, la entrega mediante robots, los autos autónomos, etc., será posible que las empresas detallistas puedan automatizar y optimizar sus cadenas de abastecimiento. La oferta y la demanda experimentarán un cambio dramático. Amazon es sólo un ejemplo de lo que viene para el futuro. Las empresas cambiarán los lugares físicos en donde el cliente escogía y compraba sus productos, por grandes almacenes automatizados en donde además de recibir los productos, se prepararán los pedidos de los consumidores, para ser entregados a la mayor brevedad. En el futuro disfrutaremos de más posibilidades de compra y no tendremos que acudir a un sólo lugar a adquirir los artículos que necesitamos, pues las compras en línea serán una constante. Según el Foro Económico Mundial, este tipo de ventas se incrementará, de un 10% que tenemos actualmente, a un 40% para el año 2027. Esto debido a que los clientes contarán con una conexión constante y una experiencia de compra inteligente, gracias a la red de conexiones que integrarán los mundos digitales y físicos en un ecosistema de dispositivos, vehículos, tiendas y software. Y si todavía el cliente quiere tomar sus productos del anaquel, habrá la posibilidad de hacerlo mediante realidad virtual. 

Las compras se realizarán con mayor velocidad, pues habrá páginas que ofrecerán la posibilidad de comparar precios de productos tan diversos como verduras, lácteos, pasta de dientes o shampoo. Así, el cliente sólo tendrá que seleccionar el lugar en donde quiere comprar sus productos, porque estos buscadores especializados le entregarán el precio total de la operación y entonces él sólo tendrá que dedir y cerrar la compra.

Suena interesante, entonces ¿qué tendrán que hacer los detallistas para competir en estos nuevos ambientes?. Obviamente tendrán que ofrecer precios competitivos; pero no sólo eso, deberán ser capaces de otorgar “beneficios” por comprar en sus tiendas o sus marcas. Esto es que, en cada compra, los regalos que puedan otorgar, la acumulación de puntos con posibilidad de adquirir un regalo o beneficio posterior, así como la rapidez y la eficacia en la entrega, serán pieza clave para la fidelización de los clientes. Y aunque la sostenibilidad será importante para algunos sectores, en otros, los precios y los beneficios tales como ofertas y regalos, jugarán un papel prioritario. 

Estaremos inmersos en un ambiente en el que no sólamente los grandes detallistas como Walmart o supermercados de gran tamaño, estarán entre los proveedores a elegir; también pequeños productores regionales tendrán la posibidad de entrar al juego y ofrecer sus productos. En el futuro, grupos o comunidades que gustan de estilos de vida determinados tales como el veganismo o el consumo Slow Food, encontrarán más posibilidades de hallar productos para ellos, pues más y más empresas pequeñas o productores independientes estarán formando parte de la oferta con sus productos.

"Tendencias de consumo 2016" (2a de dos partes). Periódico Síntesis. 25.01.2016

La semana pasada hablábamos de las tendencias de consumo para el 2016 y los años venideros. Y aunque hay muchas tendencias, la gran mayoría de ellas se integranen una sola: la búsqueda por el bienestar físico y mental.
 
La alimentación saludable será una tendencia que se irá fortaleciendo, pero también la práctica de actividades físicas que deriven en la paz mental y el despertar de la conciencia. Para ello, el yoga y la meditación han sido actividades que han ido en aumento. Sin embargo, practicar estas dos actividades no ha sido suficiente, por eso los consumidores han empezado a cambiar sus hábitos de consumo pensando en los demás. Esto es que, derivado de los problemas en los que se han visto involucradas algunas marcas, el consumidor se ha convertido en un ente más conciente de su entorno y de los otros seres humanos, de las desigualdades sociales, de la falta de oportunidades y lo más importante, de cómo sus prácticas de consumo han ayudado o beneficiado no sólo al medio ambiente, sino a las demás personas.

El desperdicio de los alimentos, la contaminación ambiental y las condiciones laborales de los trabajadores son sólo algunas preocupaciones que están empezando a tener los consumidores. Lo sucedido en Bangladesh alertó y mostró sólo la punta del iceber de lo que está pasando con la producción a bajo costo en los países menos favorecidos. Lo que hacía atractivas a las empresas usando el logotipo “Fairtrade” se ha transformado en escepticismo al darse a conocer “realidades” nunca antes develadas y que han derivado en la falta de credibilidad por parte de aquellos que creían que un sello era sinónimo de confianza.

Ante esta creciente falta de credibilidad en las grandes trasnacionales, muchos consumidores han adoptado un nuevo estilo de vida: comprar a productores locales. Y aunque los productos pueden ser más caros, pues estos pequeños empresarios no se benefician de la producción a gran escala, los consumidores pagan por la originalidad, el trabajo artesanal y por impulsar a estos productores locales que entre otras cosas se preocupan por el medio ambiente y que generalmente utilizan materias primas de la región para ayudar a otros productores locales. 

Y aunque parezca contradictorio, otra tendencia indica que los consumidores se dedicarán más a buscar ofertas y a cazar descuentos. Comprar artículos de calidad a menor precio será una tendencia en aumento. Una especie de hobby. En el futuro veremos un consumidor que si bien se preocupa por ahorrar, también puede pagar un poco más por un artículo que a sus ojos le ayuda a contribuir con una causa social o con el bienestar de otras personas.

Evitar el despercicio de los alimentos, cuidar el medio ambiente, alimentarse con productos sanos y libres pesticidas, practicar actividades que deriven en la salud física y mental; así como contribuir a mejorar el mundo en el que vive, son preocupaciones que se irán fortaleciendo con el paso del tiempo y que darán como resultado a un consumidor no sólo verde, sino comprometido consigo mismo, la sociedad y su entorno.

"Tendencias de consumo 2016" (Primera de dos partes). Periódico Síntesis. 19.01.2016

Cada inicio de año empiezan las predicciones para las tendencias, lo que está por venir, lo que marcará el rumbo de la moda y la tecnología, entre otros. En el campo de la mercadotecnia y los negocios, estas predicciones no se hacen esperar.

En esta ocasión, compartiré algunas tendencias de consumo que diferentes empresas han preparado para este año. Lo interesante de estas tendencias es que aunque no son del todo nuevas, se han sostenido y se han ido fortaleciendo.

Lo que comenzó como un pequeño grupo preocupado por consumir productos amigables con el medio ambiente, se ha convertido en un sin número de grupos de consumidores que optan hoy en día por llevar un estilo de vida mucho más saludable. Pero no sólo se trata de alimentarse bien. La conciencia por llevar una vida más saludable incluye no sólo la alimentación, sino también el bienestar mental. Así pues, la búsqueda para lograr el bienestar mental y físico seguirá siendo una tendencia mundial para los próximos años.

En cuanto a la alimentación, los consumidores están recurriendo desde ya hace algunos años al consumo de productos bio, vegan, libres de pesticidas, etc. Y el lugar en donde pueden encontrarlos es dentro de su misma localidad, por ello recurren a los productores locales, pues al tener a estas empresas al alcance de la mano, pueden “supervisarlas” más de cerca; pero también porque ofrecen frescura a la hora de escoger los alimentos. Finalmente los consumidores se han dado cuenta que “parecer” sofisticado comprando cosas importadas carece de sentido cuando lo más importante es la salud, el impulso de las industrias locales, la sustentabilidad y la frescura. Un ejemplo de esta tendencia es la preferenciapor las marcas locales que ya mencionábamos con anterioridad, el impulso por las tradiciones y los alimentos locales, así como las ferias que los diferentes estados, al menos en la Unión Europea, organizan para impulsar a los productores de la región. Y aunque los nombres de estos eventos, así como su impulso principal cambia, la finalidad última es la misma, conseguir productos frescos y saludables impulsando a los productores locales.

En cuanto a la salud mental, la meditación y el yoga son actividades que han ido ganando terreno. Ya no se trata de actividades realizadas sólo por mujeres o por unos cuantos.  Cada vez más empresas recomiendan a sus empleados afectados por el estrés laboral, practicar actividades que les ayuden a lograr la serenidad. Mirar por los demás también es una recomendación que hacen aquellos expertos en el desarrollo de la paz interior y la conciencia. Y es que cada vez más, veremos personas preocupadas por participar en una causa social, ya sea grupal o de manera individual, con el objetivo de contribuir a crear un mundo mejor. Las empresas también estarán más envueltas en causas sociales como una respuesta a la preocupación de sus consumidores.  El consumismo, que ya se veía como un comportamiento poco responsable, será sustituido por una creciente preocupación por lo que se compra, por cómo se ha producido, así como por las condiciones en que laboran los trabajadores que participaron en la producción de estos artículos.

"Flexibilidad, pero no para todos". 19.01.2015

Flexibilidad, ¿a quién no le gusta la flexibilidad?, ¿quién no ha pedido alguna vez sus alimentos “sin cebolla” “sin mayonesa” o “sin picante”?. Pero hay de flexibilidad a flexibilidad, y últimamente están surgiendo restaurantes compuestos por islas, que para mi gusto, exageran en este aspecto.
 
Mi esposo y yo fuimos a experimentar a uno de estos restaurantes. Después de recoger unas tarjetas electrónicas (una para cada quien) en las cuales se iría acumulando la cuenta, debíamos elegir lo que íbamos a comer e identificar las diferentes islas en las cuales pediríamos los alimentos. Decidimos que íbamos a vamos a comer: él una entrada, yo una sopa y los dos pasta. Me formo pues en la isla detrás de dos personas que están esperando sus alimentos, mientras que mi esposo hace fila en la otra isla detrás de cuatro personas.  

Finalmente, llega mi turno.

-¿Qué va a comer? –pregunta la chef.
-Pasta por favor, la 45 y la 46 del menú.
-Ponga sus tarjetas en el escáner para que se le aplique el monto.
Hago lo que me pide y las pastas quedan registradas.
-Las dos llevan carne, ¿qué termino?.
-La 45 bien cocida y la otra… un momento por favor – le hago señas a mi esposo que la carne si bien cocida o cómo y me contesta que término medio.
-Las dos llevan vino, ¿rojo o blanco?.
-La 45 rojo y la otra... –le hago señas nuevamente a mi esposo y me contesta que blanco para él.

En menos de dos segundos, regresa mi esposo con la cara desencajada y me dice que la sopa sí se pide ahí, pero que la otra entrada que queremos se pide en otra isla y que hay 3 personas ya formadas. Me dice además que no piensa hacer filas y filas y que ya se quiere ir. Pero la chef enfrente de nosotros sigue cocinando nuestras pastas y ya no podemos cancelar, así que tenemos que seguir ahí parados contestando el interrogatorio en medio del ruido de los alimentos cocinándose, la cuchara que golpea el wok, los ruidos de los otros los otros chefs preguntando y cocinando y los otros comensales contestando. Así vienen una serie de preguntas más (omito algunas por cuestiones de espacio) sobre cantidades e ingredientes:

-¿Picante?.
- Sólo para la 46 por favor.
- ¿Muy picante, medio o poco?.
Mi esposo, por supuesto, ya no quiere responder y sólo me mira con cara de “ya estoy harto”.
- Poco –contesto.
- ¿Con qué pasta?.

¿Con qué pasta?. Vemos por todas partes para ver de cuáles, unas están en los estantes pero no se ven bien. Finalmente, un cliente que está haciendo fila al lado de nosotros nos pasa amablemente la única lista existente. La dichosa lista tiene unas 20 variedades de pasta diferentes. Ni siquiera me detengo a verla y para acabar pronto con el suplicio, le pido espagueti para los dos.

-¿Blanco o integral?.
Con esta pregunta se me va el hambre y el juicio también y contesto ya por los dos que con la que sea. Sólo queremos que la chef termine de cocinar nuestras pastas para podernos ir a sentar.

La lista de preguntas en cada isla sigue querido lector, pero no le aburro más. Si bien es cierto que la flexibilidad es importante y que muchas veces nos beneficia como consumidores, a veces es demasiada o más bien resulta que no somos el segmento para este mercado. En este caso, mi esposo y yo decidimos que no somos el segmento; por lo tanto, nos abstendremos de visitar el dichoso restaurant y visitaremos los tradicionales en donde aunque la flexibilidad sea moderada, podremos sentarnos a disfrutar de una deliciosa comida y no a hacer filas y a contestar preguntas.

"Retos de los próximos años". 29.12.2014

Cada año, las empresas tienen que buscar nuevas formas de hacer productos más novedosos. La innovación es la constante en la que cada una de ellas tiene que invertir. Sin embargo, otros puntos relevantes tienen que ver con reconocer con anterioridad los cambios en los que se verá envuelta la sociedad y por consiguiente, las necesidades y gustos de los consumidores.
 
Si hiciéramos una revisión de lo acontecido en el año que está por terminar, nos encontraríamos con que la constante es el cambio; y no sólo eso, que lo que parece constante, como los gustos de los consumidores, cambian de un día para otro. Entonces, ¿cuál es la clave para mantenerse vigente los próximos años?. Sin duda que la innovación es importante, pero más importante aún es adelantarse a lo que se piensa que está por venir. Saber qué quieren los consumidores en este momento es importante, pero más importante aún es saber qué les gustaría que hubiera y cómo otros cambios que pudieran ser introducidos por las empresas, harían que sus necesidades fueran satisfechas de una mejor manera.

Muchas veces las necesidades de los consumidores no se centran solamente en productos, sino también en otras necesidades que con nuestros productos podemos ayudar a alcanzar. Por ejemplo, cuidar el medio ambiente, mantener una buena salud, ahorrar dinero, etc. En este sentido, debemos preparar a nuestras empresas, pero también debemos ir cambiando los productos que se ofrecen, para que se adapten más a los nuevos estilos de vida. A continuación presento algunos ejemplos que considero relevantes.

Poner fin a los elementos contaminantes en nuestros productos. El uso de plásticos llegará a su fin tarde o temprano, si no ponemos atención y empezamos a cambiar en este sentido, llegará un momento en que sea demasiado tarde para hacer este movimiento.

Dejar de usar químicos en los alimentos. Algunas investigaciones han demostrado los daños que causan a nuestro cuerpo los químicos que largamente han sido utilizados en los alimentos. Esto ya se sabe y la tendencia en el futuro es acabar con el uso de estos químicos. Las empresas se están moviendo, pero a un paso muy lento. Hoy en día están muy a tiempo de empezar a hacer pruebas de sabores y conservación para llegado un momento dado, den este paso sin tener consecuencias en la fidelidad de los consumidores.

Ofrecer trabajos dignamente remunerados. La cadena de producción de varias empresas se ha visto envuelta en los últimos años en un sinnúmero de abusos a los trabajadores y a sus derechos humanos. Las empresas deben asegurarse de no comprar productos que fueron elaborados por trabajadores a quienes no les son respetados sus derechos humanos.

Ofrecer la posibilidad de compartir los productos. En el futuro estaremos más acostumbrados a no poseer un artículo determinado, sino a compartirlo. Desde ahora las empresas deben ofrecer esa posibilidad: no sólo vender artículos, sino también tener la opción de rentarlo. Para aquellas empresas que cuentan con una amplia variedad de productos, también está la opción de ofrecer una membresía con la que los miembros tengan la posibilidad de rentar los diferentes productos disponibles.
Éstas son sólo algunas ideas de lo que se espera en los próximos años. Con el paso del tiempo se abrirán nuevas posibilidades, el secreto está en adelantarse a lo que viene.

Muy Feliz Año. Les deseo que en el 2015 reine la armonía y la salud en sus hogares.

"Tendencias para el futuro". 22.12.2014

Haciendo un recuento de lo que nos dejó el año y vislumbrando un poco lo que viene no sólo para el 2015 sino para los siguientes años, podríamos decir varias cosas; sin embargo, considero que lo más importante tienen que ver con cómo está cambiando la sociedad y qué es lo que a los consumidores les preocupa. Aparte de los cambios en las formas de convivencia o los llamados segmentos demográficos tradicionales, los consumidores tienen hoy en día diferentes preocupaciones, entre éstas se encuentran no sólo el cuidado del medio ambiente, que ya es una constante, sino más bien ahora los consumidores se interesan más por consumir alimentos saludables, pero también por saber en dónde, quién y bajo qué circunstancias se producen los productos que consumen.


Iniciando con el cambio en las sociedades, es una realidad que los segmentos demográficos tradicionales han muerto. La familia tradicional, aunque vigente, ha dado paso a diferentes tipos de convivencia en donde los consumidores son quienes marcan la pauta con respecto a los estilos de vida que han decidido llevar. Mujeressin hijos, familias tipo patchwork y padres del mismo sexo, son sólo algunos de estos tipos de convivencia que día a día se convierten en una constante en los diferentes países.

La constante búsqueda de una alimentación saludable, será determinante para que las diferentes empresas busquen alternativas al uso del azúcar, las harinas refinadas y los químicos, entre muchos otros productos nocivos para la salud que hoy en día se usan indiscriminadamente. Un buen ejemplo de esto es McDonald´s, pues en los próximos meses y años veremos un cambio contundente en cuanto al menú que ésta y otras empresas parecidas ofrecen. Ya no será posible comercializar productos sin importar las consecuencias que su contenido y forma de fabricación tienen para nuestro cuerpo. Por el contrario, la tendencia eshacia una alimentación mucho más saludable y natural, evitando así el consumo excesivo de carnes, azúcares, harinas refinadas y químicos, entre otros.

Sin duda, lo acontecido en Bangladesh fue un parteaguas en la industria del vestido. La tragedia puso en evidencia la manera en que se elabora la ropa que compramos, la situación en la que se encuentran las personas que trabajan en estos lugares y el precio que tienen que pagar para que nosotros podamos conseguir prendas a un menor costo. Sin embargo hay otros casos más que día con día están siendo del dominio público, como la forma en la que niños son raptados para posteriormente ser sometidos a la esclavitud con el propósito de elaborar accesorios de joyería entre muchos otros productos. En el futuro las empresas deberán preocuparse no sólo por no contaminar, sino porque en todos los procesos necesarios para producir y posteriormente hacer llegar sus productos a los consumidores, no existan violaciones a los derechos humanos de las personas y que se les ofrezca un trabajo legal con un salario y condiciones de trabajo dignas y de acuerdo con la ley.

Les deseo a todos que pasen una muy Feliz Navidad. Que la paz, la salud y la armonía permanezcan en sus hogares.

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