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Los peligros del `vaping’. Periódico Síntesis. 30.09.2019

Fuente: Periódico Síntesis. Sección Vox. 30.09.2019

Lo que inició como una alternativa para dejar de fumar se ha convertido en un peligro de adicción para muchos adolescentes en el mundo.

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA por sus siglas en inglés) de Estados Unidos se refiere al uso de cigarrillos electrónicos entre los adolescentes, como una epidemia. Y la Organización Mundial de la Salud describe a los cigarrillos electrónicos como dañinos y sugiere que sean regulados y tratados como productos de tabaco.

Y es que la popularidad de los cigarrillos electrónicos ha ido en aumento sobre todo entre los adolescentes, lo cual ha hecho que la preocupación aumente por la posibilidad de que el uso de estos dispositivos abra la puerta hacia nuevas adicciones. Aunque se reconoce que los cigarrillos electrónicos, tienen una menor cantidad de toxinas que los cigarros tradicionales, representan riesgos de la salud pues contienen nicotina y aereosol, el cual contiene metales y diacetil o saborizante. Estos elementos dañan el cerebro, el corazón, los pulmones y todavía se están investigando otros efectos dañinos como el cáncer, pues aunque aún no se tiene la información completa, ya se han reportado muertes relacionadas con su uso.

En Estados Unidos, San Francisco fue la primera ciudad y Michigan el primer estado en prohibir la venta de cigarrillos electrónicos. El año pasado, Singapur prohibió la posesión, compra y uso de productos de tabaco “emergentes y de imitación”. Y apenas hace unas semanas, India se acaba de prohibir el uso de cigarrillos electrónicos como una manera de prevención ante el riesgo que representan para la salud de los jóvenes. Esta prohibición incluye su transporte, venta, distribución, almacenamiento, publicidad, producción, fabricación, exportación o importación. Las multas por la violación de esta prohibición van desde unos 1,400 dólares, hasta prisión. Pero India no es el único país en prohibir los cigarrillos electrónicos, este país se suma a una lista de 39 países más que han prohibido su venta.

Según la Organización Mundial de la Salud la nicotina es un ingrediente psicoactivo muy adictivo. El que cualquier persona se pudiera volver adicta a los cigarrillos electrónicos, los cuales contienen nicotina, no es pues ninguna novedad. La pregunta entonces sigue siendo la misma: ¿si ya se ha comprobado que la nicotina es adictiva, por qué se sigue permitiendo su comercialización?. Sin duda estamos ante intereses comerciales muy fuertes que permiten que este tipo de productos y substancias se sigan comercializando. Sin embargo, como consumidores responsables, nuestro deber es estar informados y adquirir productos para nosotros y nuestras familias, que nos ayuden a mejorar o por lo menos a mantener nuestra salud en buen estado y que de ninguan manera la deterioren.

"Hacia la prohibición de las bolsas de plástico". Periódico Síntesis 09.09.2019.

Fuente: Periódico Síntesis. Sección Vox. 09.09.2019
Apenas la semana pasada, la Ministra de Medio Ambiente de Alemania pidió poner fin al consumo desechable y entre otras cosas, abogó por la prohibición de las bolsas de  plástico.

En una columna anterior titulada “De cómo nos inundamos de plástico” les comentaba sobre la tragedia que representa la gran cantidad de residuos plásticos que se encuentran en los océanos. Las ocho millones de toneladas de residuos plásticos que terminan en los océanos cada año han llevado a pronosticar que para el año 2050 habrá más plásticos que peces en el mar. Y no sólo eso. Ya se han detectado minúsculos residuos de plástico en la comida, en el aire y en el agua que bebemos.

Pero Alemania no es el primer país en introducir estas medidas en favor del medio ambiente. 61 países han prohibido la producción y/o importación de bolsas de plástico. En estos países las penas van desde multas hasta prisión. Mientras tanto, en Europa ya se ha iniciado un cambio en cuanto al uso de popotes de plástico. Cada vez son más los establecimientos ofrecen popotes de papel a sus clientes como preparación para la prohibición de popotes de plástico que entrará en vigor en 2021 en toda la Unión Europea. Esta medida también incluye la prohibición de platos y cubiertos de plástico, como sustitutos de estos últimos ya se empiezan a ver desde hace algunos años, cubiertos y platos muy delgados  hechos de madera.

Pero para que la prohibición de las bolsas de plástico entre en vigor en Alemania, aún se tiene que discutir la medida. Y es que algunos sugieren que es mejor dar incentivos que prohibir. Y es que también es verdad que el plástico de las bolsas que usamos para llevar nuestras compras a la casa, no es el único que contamina. Cada envase de plástico, las bolsitas en las que metemos las verduras o frutas antes de pesarlas o los finos empaques de plástico de todas aquellas cosas que compramos, también cuentan. Me imagino que a usted también le pasa que luego de llegar del supermercado y poner las cosas en el refrigerador, se da cuenta que sólo con esa acción generó una gran cantidad de basura de plástico, que en el caso de las bolsas de las verduras o frutas, se usaron sólo unos cuantos minutos.

Y si bien los gobiernos de los países contribuyen en gran medida al cuidado del medio ambiente con este tipo de políticas, son los consumidores y las empresas quienes también tienen que apoyar. Los consumidores evitando comprar o consumir productos en envases de plástico o evitando pedir bolsas de plástico para transportar los productos que compran. Las empresas por su parte, pueden y deberían contribuir reduciendo sus envases desechables o definitivamente buscando opciones de envases más sostenibles que ayuden a cuidar el medio ambiente.

¿Qué es el consumo sostenible?. Segunda Parte. Periódico Síntesis 12.08.2019

Fuente: Periódico Síntesis. Sección Vox. 12.09.2019

La semana pasada explicaba de dónde provenía el término ‘consumo sostenible’ y su significado. La pregunta que quedaba por responder era qué países ya están llevando un consumo sostenible.
Para responder a esta pregunta tomaremos como base el Reporte de Desarrollo Sostenible 2019¹, lanzado apenas la semana pasada. El reporte presenta los avances de los 193 estados miembros de las Naciones Unidas con relación a los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) adoptados por unanimidad en el 2015. El reporte pone en evidencia que ningún país ha logrado alcanzar por completo los 17 Objetivos y alerta que según las tendencias, ningún país podrá cumplir con ellos para el 2030.

De manera global, son Dinamarca, Suecia y Finlandia los que llevan la delantera en cuanto a la implementación de los ODS, ocupando los tres primeros lugares. Alemania ocupa el lugar número 6 con una calificación global de 81.1 (4.4% arriba que el promedio de su región) y México el lugar 78 con una calificación global de 68.5 (11.8% abajo que el promedio de su región). México obtiene sus mejores calificaciones en educación de calidad (92.6) acción por el clima (90.6) y fin de la pobreza (87.5). Sus peores calificaciones, en vida de ecosistemas terrestres (47.6), industria, innovación e infraestructura (36.3) y reducción de las desigualdades (14.6).

Hablando específicamente del objetivo 12, producción y consumo responsables, el reporte deja ver que en general, los países con altos ingresos no han tenido un buen desempeño y que de ninguna manera son un modelo a seguir. De este grupo sólo Panamá y Palau en Oceanía tienen puntajes relativamente aceptables, por lo que fueron marcados con amarillo. Los países que tienen los mejores puntajes y que están marcados con verde, son países de Asia, Africa y Oceanía, países catalogados como de ingreso mediano alto, ingreso mediano bajo e ingreso bajo. Como vemos, no son los países ricos quienes están destacando en producción y consumo responsables.

De hecho, una de las críticas más importantes que hacen los autores del estudio respecto al consumo sostenible global, es hacia los países más industrializados quienes a causa de sus estándares de vida y preferencias de consumo, son los que están dañando más el planeta. Además, alertan sobre la disparidad que existe entre la malnutrición y la sobreproducción global de alimentos, ya que un tercio del total de los alimentos que se producen en el mundo terminan en la basura, mientras que más de 800 millones de personas se encuentran mal nutridas. 

Como vemos, si se quiere cumplir con los ODS en el mediano plazo, es necesario que los países adopten medidas más enérgicas y desarrollen alianzas estatégicas para la consecución de los objetivos; de otra manera, llegar a la meta será una tarea muy difícil de alcanzar.

¹ https://www.sdgindex.org/

¿Qué es el consumo sostenible? (Primera Parte). Periódico Síntesis. 05.08.2019


Fuente: Periódico Síntesis. Sección Vox. 05.08.2019

Siempre escuchamos hablar sobre el consumo sostenible. Pero muchas veces no sabemos cómo surgió este término, qué es y si ya existen países que logran consumir de manera sostenible. En dos columnas y de manera sencilla espero aclarar lo anterior.


¿Cómo surgió este término?
Sin duda, es el reporte de la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo de las Naciones Unidas “Nuestro Futuro Común” (también llamado Reporte Brundtland) el que sienta las bases para todos los esfuerzos en materia de desarrollo sostenible que conocemos hoy en día. En 1987, dentro de este reporte se definió el desarrollo sostenible como el desarrollo que satisface las necesidades actuales sin comprometer los recursos y posibilidades de las futuras generaciones¹. A raíz de este reporte, el 25 de septiembre de 2015, todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas adoptaron la Agenda para el Desarrollo Sostenible 2030, la cual integra los actuales 17 Objetivos para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas².

Uno de estos objetivos, el número 12, busca garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles. Se alienta a los consumidores a colaborar reduciendo sus desechos y siendo conscientes sobre lo que compran y eligiendo dentro de sus posibilidades, opciones sostenibles. Uno de los mayores objetivos de las Directrices de las Naciones Unidas para la Protección del Consumidor es la promoción del consumo sostenible, pues se espera que para el año 2030 todas las personas alrededor del mundo tengan información relevante y sean concientes sobre el desarrollo sostenible y de los estilos de vida en armonía con la naturaleza³.

¿Cuál es la definición de consumo sostenible? 
Existen muchas definiciones de consumo sostenible, pero una de las definiciones más aceptada por estar en línea con la definición de desarrollo sostenible publicada en el reporte Brundtland, es la emitida por el Ministerio del Medio Ambiente de Noruega y que define al consumo sostenible como el uso de bienes y servicios que responde a las necesidades básicas y brinda una mejor calidad de vida  al mismo tiempo que minimiza el uso de recursos naturales, materiales tóxicos y emisiones de desechos y contaminantes durante todo su ciclo de vida, sin poner en peligro las necesidades de las futuras generaciones⁴.

A mí la definición que más me gusta por su sencillez, es la emitida por el Ministerio Federal del Medio Ambiente, Conservación de la Naturaleza, Construcción y Seguridad Nuclear de Alemania y que dice que el consumo sostenible significa vivir dentro de las capacidades de la tierra asegurando que los patrones de consumo de hoy no pongan en peligro la capacidad de las generaciones actuales y futuras para satisfacer sus necesidades⁵.

 La semana próxima hablaremos sobre los países que ya están logrando consumir de manera más sostenible.

Mientras tanto, que tengan todos un buen inicio de semana.
¹ https://www.un.org/es/ga/president/65/issues/sustdev.shtml
²  https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/objetivos-de-desarrollo-sostenible/
³ https://unctad.org/es/PublicationsLibrary/ditccplpmisc2016d1_es.pdf
⁴ https://www.oecd.org/env/consumption-innovation/1938992.pdf
⁵https://www.bmu.de/fileadmin/Daten_BMU/Pools/Broschueren/nachhaltiger_konsum_broschuere_en_bf.pdf

"De cómo nos inundamos de plástico". Periódico Síntesis 08.07.2019




Según el informe “La nueva economía de los plásicos”, presentado este año en el Foro Económico de Davos, para el año 2050, en los océanos habrá más plástico que peces. Y es que aunque en el mundo se están llevando a cabo acciones para contrarrestar el uso de este material, los esfuerzos no son suficientes, y lejos de erradicar su uso, éste ha ido en aumento, pues para ciertos usos, no se han encontrado materiales substitutos. Es por ello que cada año terminan ocho millones de toneladas de residuos plásticos en los océanos.

Y si se trata de reciclar, según la ONU, sólo el 9% de los residuos plásticos se recicla y el 12% se incinera; esto quiere decir que el reciclado no ha sido tan eficiente como debería. Por lo pronto en Alemania ya se vislumbra la posibilidad de prohibir el uso de vajillas de plástico desechables, así como la implementación de un impuesto especial para cada estado por cada kilogramo de residuos plásticos no reciclados.

Este material está en todos lados y convivimos con él a diario. No tenemos que ir muy lejos para analizar lo que está pasando. Trate de vivir sin plásticos por un día, intente no comprar nada que esté compuesto de este material, que se sirva o que esté envuelto en plástico, se dará cuenta que está en todos lados y descubrirá lo absurdo de alguno de sus usos, como forrar los pepinos en plástico. Aquí en Europa, aunque también se venden a granel, algunos pepinos vienen forrados en plástico transparente para protegerlos, lo más absurdo es que en la misma la pila de los pepinos en el supermercado, hay muchos pepinos sin plástico, están en perfecto estado y cuestan lo mismo. Muchos productos que se promocionan como “bio” también se venden en envolturas de plástico cuando en realidad esto no es necesario; así, lechugas, pimientos morrones, limones y manzanas, por mencionar sólo algunos productos, se comercializan en empaques de plástico.

No creo que no haya nadie en el mundo que no esté enterado del problema y que desee ayudar de alguna manera. Sin embargo, es más fuerte lo acostumbrados que estamos, no sólo a los empaques de plástico, sino a los contenedores, al café para llevar y en general a los platos y vasos desechables, que a veces pasamos por alto que estamos contribuyendo a llenar el mundo de plástico.

La solución se tiene que ir dando de manera gradual, por supuesto, pero tanto consumidores como productores y todos aquellos involucrados en el diseño, distribución, venta y promoción de un producto, deberían aportar ideas para solucionar el problema.

No basta con dejar de pedir u ofrecer bolsas de plástico en los supermercados, como consumidores, tenemos que elegir aquellos productos que no sean de este material, que no se sirvan, se empaqueten o se envuelvan en plástico.

Que tengan todos un buen inicio de semana.

"Hacia una moda sostenible". (2a de dos partes). Periódico Síntesis 07.05.2019.


Periódico Síntesis 07.05.2019


La semana pasada comentábamos sobre la moda rápida o fast fashion. La producción globalizada de este tipo de ropa se caracteriza por el recorte en los costos laborales, la obsolescencia planeada, los numerosos y cada vez más cortos ciclos de la moda, así como el alto impacto ambiental y social que generan.

Aunque muchas marcas ya están incluyendo en sus colecciones prendas confeccionadas con materiales reciclados como botellas de plástico, neumáticos, redes de pesca, lonas viejas, etc., todavía queda mucho por hacer. Algunos consumidores son escépticos con respecto a los esfuerzos de algunas empresas por “parecer” sostenibles, es por eso que realizan diferentes estrategias para contrarrestar este tipo de moda y/o evitar contribuir con este tipo de industria.

 A continuación algunos ejemplos de lo que estos consumidores están haciendo.

1. Comprar prendas durables y de buena calidad.

2. Adquirir ropa elaborada con fibras naturales o recicladas.

3. Reparar la ropa que está dañada y así evitar tirarla.

4. Re-utilizar o rediseñar prendas. Esto incluye la confección de nuevas prendas a partir de las “viejas”. El corte y la confección de prendas también se está convirtiendo en una tendencia.

5. Limitar el número de veces que lavan (en máquina o a mano) y/o secan (en máquina) la ropa.

6. Vender o regalar las prendas a otras personas. En Europa hay muchas tiendas que se dedican a recibir y vender ropa, calzado y diversos artículos de segunda mano.

7. Reducir la cantidad de ropa compran y evitar seguir las “tendencias” de la moda. Esto incluye escoger un estilo de vestir atemporal que vaya bien con la personalidad de cada quien.

Si bien es cierto que algunas de estas prácticas ayudan a las finanzas personales de algunos consumidores, la intención es de cualquier manera practicar un consumo más responsable y la intención no deja de ser buena. Tal vez una o dos de estas ideas vayan bien con el estilo de vida de cada quien. Lo importante es darse cuenta de este tipo de tendencias y consumir de manera sostenible.

"Hacia una moda sostenible" (1a de dos partes). Periódico Síntesis 27.04.2019.


Desde hace tiempo se ha ido gestando en Europa una búsqueda intensa y constante hacia la sostenibilidad. La industria de la moda no se ha escapado a este cambio y hoy en día diversas organizaciones y consumidores están tratando de frenar la moda rápida (fast fashion) y sus consecuencias.

Recuerdo que cuando era niña los pantalones de mezclilla nos duraban una eternidad y siempre había alguien que heredaba esos pantalones o ropa en general. Ya no es así.  Hoy en día la “desechabilidad” es clave para asegurar el cambio continuo de ropa barata (y a veces no tanto) y de baja calidad.
El fast fashion o moda rápida se caracteriza por un sistema de produccón globalizado y a bajo costo que tiene un gran impacto ambiental y social. La obsolescencia planeada y los ciclos de moda cada vez más cortos impulsan a los consumidores a comprar cada vez más ropa y con más frecuencia para seguir los estándares de la moda.

Estamos consumiendo mucho y a ritmos acelerados. Hay prendas que no se usan más de un año, ya sea por que son prendas de baja calidad, porque hay mucha ropa que se puede obtener a bajos precios, o las dos cosas. Me ha tocado que después de una o dos lavadas, la ropa ya no tiene el mismo color y muchas veces luce realmente deteriorada. Cuando se compra ropa a bajo precio, de alguna u otra manera se espera que esto suceda, pero cuando no es así, el sentimiento es de enojo. He reclamado un par de veces por ropa que no siendo de bajo precio luce arruinada después de lavarla adecuadamente. Me han devuelto el dinero, pero aún así no deja de sorprenderme. Según FairWertung.org, en Alemania, se tira cada año un millon de toneladas de ropa. Generalmente, la  ropa “vieja” termina en contenedores esperando que alguien más la use o que sea reciclada. Mucha de esta ropa todavía está en buenas condiciones, pero es el resultado del “fast fashion”.

En cuestiones de mercadotecnia se están realizando diferentes esfuerzos para lograr un mejor equilibrio entre la mercadotecnia y la sostenibilidad. Con este propósito han surgido diferentes corrientes de investigación como la “Mercadotecnia sostenible” (Sustainable Marketing), el “Consumo sostenible” (Sustainable Consumption), la “Investigación transformativa del consumidor“ (Transformative Consumer Research) y la “Economía circular” (Circular Economy), entre otras.

Sin embargo, la mercadotecnia no puede hacer mucho si los consumidores deciden no seguir sus estrategias. Tarde o temprano, la industria textil y de la moda tendrán que adaptarse a lo que muchos consumidores están empezando a generar, un cambio de conciencia en donde el impacto social y el medio ambiente sean tomados en cuenta.

La próxima semana escribiré más sobre este tema. Específicamente, lo que algunos consumidores están haciendo para contrarrestar la moda rápida.

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