Translator

Mostrando entradas con la etiqueta Consumo Sustentable. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Consumo Sustentable. Mostrar todas las entradas

Investigación sobre el bienestar alimentario (segunda parte). Periódico Síntesis. 29.07.2019

Fuente: Periódico Sintesis. Sección Vox. 29.07.2019
La semana pasada comentaba sobre la investigación que realicé sobre el bienestar alimentario. El artículo académico derivado de esta investigación se publicó en el Global Media Journal¹.

Debido a que los planteamientos de Slow Food  han sentado las bases de importantes propuestas para combatir la obesidad en el mundo, quería investigar de qué manera, las personas que ya practicaban este estilo de alimentación, reflejaban su relación cotidiana con los alimentos en línea, qué emociones compartían y lo más importante, si en realidad reflejaban el bienestar alimentario que ha estado ligado a este movimiento. Decidí hacer el estudio en Twitter por ser una red social muy popular en donde se pueden estudiar mensajes en tiempo real y en la que eligiendo un hashtag (#) seguido de una palabra determinada, es posible filtrar información sobre un tema en específico, en este caso el hashtag usado fue #SlowFood.

Lo que encontré es que los usuarios comparten fotos, recetas, información sobre alimentos, y en general información sobre el estilo de alimentación que promueve Slow Food. Por medio de un análisis interpretativo de mensajes y fotografías fue posible determinar que los consumidores sí reflejan el bienestar alimentario en sus tweets. Los usuarios relacionan este tipo de alimentación con sentimientos de amor y felicidad. Estas emociones son el resultado de cocinar en casa, del uso productos determinados y de ingredientes frescos, de temporada y que muchas veces son cultivados por ellos mismos. También relacionan estos sentimientos con los platillos que cocinan, así como cuando cocinan y comparten los alimentos con su familia o con sus seres queridos. Los consumidores muestran aprecio y conocimiento por ingredientes y alimentos locales, así como por la cocina artesanal de diferentes partes del mundo y sus procesos de preparación, lo cual genera una conexión y orgullo por los alimentos locales que están relacionados con las personas y que podrían formar parte de su identidad cultural. El aprecio sensorial por los platillos e ingredientes se relaciona con la calidad de los materiales, la frescura de los ingredientes y el hecho de que sean “de temporada”. En los mensajes se comparte el sabor y el olor de platillos e ingredientes. El aprecio y el conocimiento provoca en los consumidores una conexión emocional produciendo sentimientos de bienestar y satisfacción.

Entonces, fue posible determinar que usando las redes sociales y en particular Twitter, sería posible influenciar a otros consumidores para que adopten una nueva y positiva relación con los alimentos produciendo bienestar alimentario, ya que ha sido comprobado que los mensajes transmitidos por esta red social son un factor de influencia en cuanto a percepción y preferencias de consumo de las personas.

Si le interesa el tema y/o tiene dudas al respecto, le sugiero que lea el artículo completo, aquí abajo le dejo la liga.


"Mercadotecnia de Sostenibilidad". Periódico Síntesis. 23.01.2017

Mercadotecnia y Sostenibilidad parecen dos términos que no pueden estar juntos. Se piensa que mientras la mercadotecnia induce al consumismo, la sostenibilidad aboga por un consumo frenado y responsable, pensando siempre en el bienestar de las siguientes generaciones. Sin embargo, ante la creciente oferta de productos sustentables y/o dedicados al cuidado del medio ambiente, se hace necesaria la ayuda de la mercadotecnia.
Estamos pues ante un camino sin retorno. El cuidado del medio ambiente, el diseño y la oferta de productos sustentables, ya sea de lujo o para el mercado en general, son una realidad. Los empaques sustentables han dejado de ser una alternativa para empezar a ser una obligación, para toda aquella empresa o consumidor que se preocupa por el cuidado del medio ambiente. El consumo, se quiera o no, se está haciendo más responsable, y si bien no se ha generalizado, en algunos sectores, ciudades y países, ya es una realidad.

Ante esta situación, se hace necesario replantear el papel de la mercadotecnia. En el libro “Sustainability Marketing” o “Mercadotecnia de Sostenibilidad”, Frank-Martin Belz y Ken Peattie analizan el rol que sigue jugando el marketing convencional en un espacio económico en donde se piensa que los recursos disponibles son ilimitados y la sociedad de consumo es quien dicta la pauta para el consumo sin control, en donde no importa quién, ni bajo qué circunstancias o a qué precio, produce los productos que se consumen. El libro es una respuesta a lo que está sucediendo en cuanto a desigualdad económica, pues ya con tristeza hemos visto quiénes son realmente los que pagan por los productos que consumimos y cómo esta desigualdad económica ha sido muchas veces ignorada por los consumidores. 

El libro muestra, paso a paso, como los mercadólogos pueden hacer frente a las complejidades de la sustentabilidad analizando prioridades sociales y ambientales para complementar la investigación del consumidor convencional integrando valores sociales, éticos y ambientales en el desarrollo de la estrategia de mercadotecnia. Ofrecen además, una nueva mezcla de mercadotecnia de sustentabilidad orientada al consumidor en sustitución de las 4 P´s orientadas al productor para finalizar con un análisis de cómo la mercadotecnia puede no sólo responder al cambio social que estamos presenciando, sino también cómo puede contribuir a la transformación de una sociedad más sustentable.

Por lo tanto, para aquellos interesados en la mercadotecnia, pero también en cómo se puede transformar la manera en que vivimos, producimos y consumimos, “Sustainability Maketing” es una herramienta para pensar la manera en que Sostenibilidad y Mercadotecnia pueden hacer una diferencia, tanto en la manera en que consumimos, como en la manera en que hacemos Marketing.

"El boom de lo local" 20.10.2014

En un afán de obtener lo que otros países ofrecían, se generó la importación y exportación de alimentos y otros productos desde lugares lejanos en donde a su llegada, perdían su frescura o simplemente, al ser procesados para durar en su largo viaje, se carecía ya de la esencia que los caracterizaba en su forma original por haber sido tratados con químicos o transformados para encajar con el país de su destino. Por otra parte, los locales, cansados de consumir los productos propios, también buscaron los de otros países, para dar variedad a su vida y también para proyectar una imagen de mayor poder económico y cultural; pero esto está llegando a su fin y el consumo de lo local está tomando fuerza en el mundo, ya sea para apoyar a los productores locales, para consumir productos frescos libres de químicos o simplemente, debido a una floreciente valoración de lo propio.

En Indonesia, hoteles de lujo pagan a Chamanes para que alejen la lluvia de sus hoteles, tal es el caso de los hoteles Starwood y Accor. Lo que antes parecía primitivo, ahora reviste un carácter atractivo para los turistas, lo cual obedece a estar en contacto con la cultura local y apreciar lo que ofrecen otros países en un entorno real.

En Sud Tirol o Tirol del Sur, la empresa Lanz ofrece productos de la región, por lo que muchos de los productos provienen de agricultores y productores artesanales locales en más de un 90%. Con estas actividades, este supermercado reduce la famosa “huella de carbono” o las emisiones de Gases de Efecto Invernadero a la atmósfera, al comprar alimentos y artículos que se producen en un radio de unos 50km y al emplear a personas de las comunidades vecinas.

Pero también los gobiernos organizan eventos para impulsar el consumo de los productos de la localidad. El mejor ejemplo es la última edición del Festival de Especialidades de la Región, celebrado el pasado 12 de octubre en Melsungen, Alemania, en donde participaron productores artesanales de diversos artículos, agricultores y un sin número de establecimientos que ofrecieron sus productos elaborados en la región. Quesos, jabones, embutidos, miel, pasteles, comida y juguetes sólo fueron algunos de los productos ofrecidos. Uno de los principales impulsores de este festival, fue la organización Slow Food, que como explicábamos en una columna anterior, aboga por llevar una vida alejada del estrés y la tensión, está en contra de la comida rápida y busca fomentar la sociabilidad y el disfrute de los alimentos. 

Esta revaloración de lo propio ha llevado también a varios países a ofrecer, entre su oferta turística, el “agroturismo”. Se trata de pasar las vacaciones en casa de granjeros a las afueras de la ciudad, en donde los turistas tienen la posibilidad de disfrutar haciendo las actividades propias de sus anfitriones. Ordeñar vacas, limpiar el establo, elaborar pan o queso, son algunas de las actividades que se ofertan. Aquí algunos ejemplos: http://www.agroturismosnavarra.com/ , http://farm.myswitzerland.com/

No hay nada como lo local. El sabor de los alimentos frescos, los paisajes, las actividades cotidianas, la cultura del lugar y su gente, son solo algunas de las muchas cosas que no pueden viajar de un lugar a otro y que sólo pueden ser apreciadas en su lugar de origen.

"Estilos de vida en tendencia" (2a de dos partes). 06.10.2014

La semana pasada hablábamos de los estilos de vida que se encuentran actualmente en ascenso. Así, explicábamos de lo que se trataba el movimiento Vegan y empezábamos a explicar lo que significaba el Movimiento Lento.
 
Siguiendo con este último, recordemos que se trata de un movimiento que aboga por llevar una vida plena, dejando de lado la aceleración y el estrés. Está en contra de toda forma de comida rápida y se inclina por fomentar la sociabilidad y el disfrute de los alimentos sin ninguna prisa, dejando intervenir en este proceso, a todos los sentidos. De esta tendencia se desprenden otras, como el Slow Food y las Slow Cities. Es en esta última en donde se busca fomentar la producción de alimentos y artesanías del lugar, respetando en todo momento el entorno natural para ofrecer las especialidades locales. Algunas de estas ciudades, las cuales ya cuentan con la certificación “Cittaslow”, son Naramata en Canadá y Penzlin en Alemania. He aquí algunas ligas de interés: http://www.slowfood.com/ , http://www.cittaslow.org/ , http://emotion-slow.de/

Sin embargo, hay otros estilos de vida que aún no reciben un nombre y que muchas personas están empezando a desarrollar, como el hecho de vivir una vida en donde sólo se consuma lo necesario, buscando calidad y en donde se respete la vida de las personas. La moda del consumismo ha llegado a cansar a muchos y hoy en día consideran que no es necesario tener, por ejemplo, abrigos de todos los colores y cambiarlos cada año, según las tendencias que dicta la moda. Al mismo tiempo, les interesa que las personas que se encargan de elaborar las prendas que compran, cuenten con condiciones de trabajo dignas.  Para ello, existen organizaciones como Clean Clothes Campaign, que se encarga de mejorar las condiciones de trabajo de los empleados de las industrias textiles en las diversas partes del mundo como China y Bangladesh.

Asimismo, existen quienes buscan una alimentación más saludable, consumen una menor cantidad de carnes y grasas saturadas, sin que por ello se conviertan vegetarianos o incluso vegan. Muchos cuentan con jardines en donde cosechan sus propias frutas, verduras y hierbas aromáticas, libres de químicos. De la misma forma, consumen productos locales según las estaciones del año y ayudan así a los productores de la localidad a vender sus productos mientras se benefician consumiendo vegetales y frutas frescas, a precios justos. En vez de consumir medicinas a la menor molestia, buscan la ayuda de remedios naturales que ellos mismos elaboran. Asimismo, se dedican a llevar una vida más “natural y relajada” practicando disciplinas como la Meditación o el Yoga. 

De alguna manera estas corrientes o estilos de vida contienen algunos elementos del Movimiento Lento y la vida Vegan; sin embargo, ofrecen muchas más opciones sin ser totalmente radicales. Y aunque hoy son un nicho de mercado pequeño, con el tiempo se convertirán en un conjunto de consumidores que exigirá que los alimentos que consuman estén libres de químicos, que la ropa que compren valga realmente su precio, que esté hecha con materiales de calidad y que las personas que trabajan en la elaboración de estas prendas reciban, a cambio de su trabajo, una remuneración adecuada; de la misma forma, que tanto plantas, animales y personas, reciban el trato y el respeto que se merecen.

"La basura, generadora de oportunidades". 01.09.2014

Bien dicen que de las crisis nacen las oportunidades. Este es el caso de la compañía “Taka Taka Solutions”, una empresa creada para solucionar de alguna manera la falta de recolección de basura que existía en Nairobi. El nombre de la empresa proviene de la palabra “TakaTaka” que en Kiswahili significa basura.
 
En 2011, Daniel Paffenholz, hoy con 27 años de edad, inicia esta empresa tras observar la situación caótica en la que se encontraban las diferentes ciudades de África, esto debido a la falta de una oportuna y adecuada recolección de los desechos, pues cuando la basura no es quemada por sus habitantes, se encuentra dispersa en las ciudades, lo cual genera graves problemas ambientales, pero principalmente de salud. Esta situación afecta en mayor medida a los más pobres, quienes no pueden pagar los servicios de las empresas privadas para la recolección de desechos. Se calcula que dos terceras partes de los ciudadanos de Nairobi no tienen acceso a los servicios de recolección de basura; así, sólo los sectores pertenecientes a la clase media y alta, podían pagar por estos servicios.

Es por eso que surge Taka Taka Solutions y aunque hoy en día sólo cuenta con licencia para operar en 4 áreas de Nairobi,  cobra por sus servicios sólo .85 Euros al mes  (aprox. 15 pesos mexicanos). El inicio no fue fácil, pues a la gente no le hacía sentido el hecho de tener que pagar para que recogieran su basura; sin embargo, hoy en día el contar con los servicios de la empresa se ha convertido en un símbolo de estatus y son cada día más las personas que quieren unirse a la compañía y lucir el logo verde en las paredes de sus casas que los identifique como clientes de la empresa. 

Su creador, hoy con 27 años de edad, también pensó que la empresa podría ofrecer empleo a jóvenes de bajos recursos, lo cual realiza con efectividad ofreciendo un salario que duplica el ofrecido por sus competidores. Además, Taka Taka Solutions no sólo se dedica a la recolección de basura para su reciclaje, sino también entrena a sus clientes en el proceso de separar la basura. Así, los desechos se agrupan en basura orgánica e inorgánica, para obtener al final grupos de basura de papel, vidrio, metal, plástico, tejidos y más. Con estas acciones, casi el 80% de la basura que se recolecta, se recicla; una parte en forma de composta derivada de materiales orgánicos, y la otra para ser vendida a industrias encargadas de reciclar papel, plástico y metal, entre otros. Y además de reciclar, también la empresa ofrece  nuevos artículos derivados de desechos vía Taka Glass, una parte de la empresa que ofrece productos de vidrio creados a partir de botellas que fueron recolectadas por los clientes y que se convierten en copas de vino, vasos, floreros, etc. Y si de zapatos, ropa o textiles se trata, estos reciben una segunda oportunidad llegando al mercado de segunda mano o siendo reciclados. 

Como este, seguramente existen otros proyectos y empresas que aún no han salido a la luz y que podrían ser desarrollados a partir de crisis o de cosas que nos molestan como ciudadanos. Para iniciar con alguna idea podríamos preguntarnos qué está ocurriendo en el país o en nuestra propia ciudad que no podemos tolerar o cuál es aquél servicio que estamos buscando desde hace tanto tiempo y que no encontramos. Apunte sus respuestas e identifique aquellas que podrían derivar en algún negocio. Seguramente encontrará una que se pueda desarrollar efectivamente.

"Una app que salva la comida del desperdicio". 04.08.2014.

Como lo comentábamos en una columna anterior titulada: ¿Cómo evitar el desperdicio de los alimentos?, nos encontramos actualmente ante un problema global debido al desperdicio de los alimentos en el mundo. Afortunadamente, diversas organizaciones ya se encuentran haciendo lo debido para dar solución a esta preocupación.

En ese entonces, en la columna comentaba que reiteradamente el Banco Mundial alerta sobre el aumento de los precios de los alimentos, así como sobre el desperdicio de los mismos, pues se calcula que un tercio de los alimentos que se producen en todo el mundo, terminan en el basurero. Según la FAO, esto representa aproximadamente 1 300 millones de toneladas al año. Alimentos que muchas veces pueden ser consumidos por otras personas, pero que desgraciadamente no se enteran porque esta cadena o comunicación entre “desperdiciador-posible comprador” no se ha podido construir formalmente entre los interesados.

Sin embargo, una app que acaba de ser lanzada en el mes de Mayo pasado, ofrece la oportunidad a diferentes restaurantes, cafés y supermercados de ofrecer a los interesados, comida que tirarán próximamente a un precio de descuento. De esta manera, los negocios participantes, mandan una alerta a los usuarios vía esta app para que acudan a recoger la comida que de otra manera se convertiría en desperdicio. Con ello, “PareUp busca reducir los cerca de 165 billones de dólares que se desperdician en comida en los Estados Unidos cada año, lo cual representa casi el 30 por ciento de la comida disponible en el país y que con esta app se podría aprovechar de alguna manera, pues mucha de esta comida que termina en los basureros todavía puede ser consumida o usada. Lo interesante de “PareUp” es que no se dedica a buscar donaciones, sino que busca que los involucrados estén inmersos en una relación ganar-ganar al poder comercializar estos alimentos.

En el estudio “Pérdidas y Desperdicios de Alimentos en el Mundo” realizado con motivo del Congreso Internacional Save Food! en Dusseldorf, Alemania, en 2011, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), comentaba que debido a este desperdicio, cantidades enormes de los recursos que se destinaban diariamente para la producción de alimentos, así como todas las emisiones de gases de efecto invernadero que se ocasionaban con motivo de la producción de estos alimentos, eran realizadas en vano. Y aunque es en los países industrializados en donde se desperdician más alimentos per cápita que en los países en desarrollo, no hay que perder de vista que esto se puede convertir en una tendencia si no se toman cartas en el asunto. Es por eso que me resulta particularmente interesante la iniciativa de PareUp, pues estructurar el enlace entre empresas y consumidores resulta una de tantas iniciatibas que pueden ser usadas para dar solución a este problema mundial.

Otros esfuerzos en este mismo sentido los podemos encontrar con la app FlashFood, diseñada por los estudiantes de la Universidad Estatal de Arizona y Love Food Hate Waste, que ofrece una aplicación  para Android e iOS en donde se pueden encontrar entre otras cosas, consejos y sugerencias para evitar el desperdicio de los alimentos.

¿Cómo evitar el desperdicio de los alimentos?. 07.04.2014

El título de esta columna va encaminado más a analizar una inquietud, que a pretender otorgar una respuesta. Me cuesta trabajo digerir que dos kilos de papas en Alemania cuesten menos que un kilo. Cuando voy al supermercado, generalmente busco los paquetes pequeños, pues no somos una familia numerosa. Sin embargo, los paquetes grandes cuestan menos, ya sea de cebollas o de papas en la gran mayoría de los casos. 


Así, si una familia consume solamente un kilo a la semana, comprará dos kilos, por ser esta opción la más barata, y el kilo restante, el que no se consumió, se echará a perder y terminará en la basura. En México no era un problema decidir. Parafraseando un poco el dicho de “sírvase lo que se vaya a comer y cómase lo que se sirva”, compraba sólo lo que iba a consumir y consumía lo que compraba. Ahorraba y no desperdiciaba, las dos cosas al mismo tiempo. Comprar sólo lo justo para evitar desperdiciar, era más fácil que decidir entre ahorrar o evitar desperdiciar la comida.
 
Reiteradamente,el Banco Mundial alerta sobre el aumento en los precios de los alimentos; pero sobre todo, en el desperdicio de los mismos. Se calcula que un tercio de los alimentos que se producen en el mundo terminan en el basurero, sin ser consumidos. Son los países desarrollados quienes lideran este comportamiento (aunque también en los países en desarrollo se ha venido generalizando); con un mayor porcentaje durante la etapa de consumo, que durante su producción, manejo o almacenamiento. Esto quiere decir que se desperdician más alimentos cuando éstos ya se encuentran en los hogares; y como era de esperarse, los alimentos que más se desperdician son cereales, frutas y vegetales.

Si sólo pudiéramos enviar ese kilo restante a los países pobres… Lo peor del caso es que, aunque los pobres desperdician menos alimentos que los ricos,  este derroche de alimentos durante la etapa de consumo, ha aumentado con el paso del tiempo. Habría que pensar en hacer conciencia sobre lo que consumimos y lo que desperdiciamos. No sólo el calentamiento global y la contaminación ambiental son temas actuales y de preocupación mundial. La pobreza y el desperdicio de los alimentos son temas que de ser analizados de manera conjunta, se podría encontrar una solución a los mismos por medio del aprovechamiento de los alimentos para beneficio directo de los más necesitados.

Para las etapas de producción, almacenamiento y manejo de los alimentos, ya se están realizando diferentes acciones, las cuales van en aumento y parecen muy prometedoras. Sin embargo, en el caso de los consumidores, las acciones van más lentas. Por lo tanto, es necesario hacer conciencia entre los consumidores sobre este problema mundial, para después educarlos sobre las posibilidades de compra y aprovechamiento de los alimentos. 

Como primer paso, podemos empezar a analizar nuestro propio consumo y las causas de los desperdicios que cometemos a diario en nuestros hogares. Sólo así en el futuro podremos tratar de encontrar soluciones conjuntas a este problema mundial, para después unir esfuerzos y llevar a cabo acciones que mejoren las condiciones alimentarias de los que menos tienen.

"Joyas Sustentables". 20 de Mayo de 2013.

El Festival de Cannes fue el evento elegido por la marca Chopard para presentar su última colección de joyas “verdes”. Y es que dada la gran relevancia que hoy en día tiene la sustentabilidad en el mundo, las marcas de lujo están seleccionando las asociaciones y las causas que las hagan dignas de ser parte de una compra justa.

Chopard es sólo un ejemplo del movimiento mundial sobre el lujo con causa. En esta ocasión, el interés principal de la marca, se centró en anunciar su sociedad con la Alianza por la Minería Responsable (Alliance for Responsible Mining ARM). Este organismo tiene como propósito el mejorar el bienestar y la equidad de las comunidades llamadas MAPE (Mineras Artesanales de Pequeña Escala). Entre las diferentes actividades que realizan están el mejorar las prácticas sociales, ambientales y laborales de estas comunidades asegurando un buen sistema de gobierno al mismo tiempo que implementan prácticas de restauración de los ecosistemas. Las 66 joyas de la colección que presentó el pasado jueves la marca en el Festival, fueron realizadas con oro de pequeñas minas de Colombia y Ecuador.  

La ARM no es el único ejemplo de organismos que buscan una sustentabilidad para este tipo de productos. Oro Verde es otra iniciativa colombiana que se dedica a defender el patrimonio de las familias que trabajan en la minería de forma artesanal, en el Departamento del Chocó en Colombia. Al mismo tiempo que tratan de preservar el medio ambiente, luchan por buscar dar un mejor nivel de vida a estas familias mineras.
Por su parte, Gemfields, el productor más importante de piedras preciosas en el mundo, se han enfocado últimamente en comercializar las piedras de una manera justa tanto en las áreas sociales como ambientales. Su reputación también se basa en que garantizan a sus compradores, que la procedencia de cada una de las piedras no esté relacionada con injusticias sociales. 

Ya no basta pues con vender joyas, ahora los consumidores quieren saber de dónde vienen éstas, si las familias que trabajan en la extracción de estos productos viven dignamente y si no se están transgrediendo sus derechos humanos. Las marcas de lujo, y en particular, las de joyería tienen un largo camino por recorrer después de que en los 90´s se iniciara una campaña para frenar uno de las razones de la guerra en África, el contrabando de los llamados Diamantes de Sangre. Con el Proceso Kimberly, iniciado en 2003, se exige a los países africanos la exportación de las piedras con una certificación de que se encuentran “libres de conflicto”. Al mismo tiempo, los países importadores se comprometen a comprar únicamente diamantes certificados. En este proceso participan 49 miembros que representan a 75 países. Lo interesante de este proceso es que, también incluye reglas con las que se verifica el origen de los diamantes cuando éstos ya han sido cortados y pulidos y se encuentran en manos de los fabricantes de las joyas.

La sustentabilidad hoy en día está ocupando un lugar preponderante en nuestras vidas. Para asegurarnos de que todos los que poblamos este planeta disfrutemos de los mismos derechos, las certificaciones están siendo una herramienta muy útil para poder presentar a las marcas como partícipes de este llamado de conciencia mundial. Los consumidores, hoy más que nunca están interesados por la ecología, pero también por la transparencia.

"Un ganar-ganar de las marcas". 15 de abril de 2013.


Según datos del Banco Mundial, el 53% de los hogares en la India no cuentan con un sanitario. Este dato tiene consecuencias alarmantes en la salud de los habitantes, quienes suelen fallecer a causa de cólera, diarrea o  tos negra. Casi la mitad de los 1200 millones de habitantes de este país no tienen acceso a un retrete. De hecho, una de cada 10 muertes se debe a la falta de saneamiento y limpieza.
¿Cuál es la causa de esta situación?.  Este es un problema cultural y de ninguna manera económico, ya que  las personas podrían construir un sanitario en sus casas sin tener un gasto demasiado alto. Lo que sucede es que es un hábito que se ha venido realizado de generación en generación; las personas han hecho sus necesidades al aire libre y hacerlos cambiar de opinión es una tarea que parece titánica. De hecho, desde 2008, el país está llevando a cabo una campaña de “saneamiento total” en la que sólo ha logrado un aumento de poco menos del 10% en cuanto a la cantidad de sanitarios disponibles. En sus inicios, sólo el 40% de los hogares contaban con sanitario. Gracias a esta campaña, el porcentaje de hogares que cuentan actualmente con retrete aumentó sólo en un 7%.
¿Pueden las marcas hacer un cambio en la cultura y las actitudes de estas personas?. Definitivamente sí podrían. Se tendría  que pensar en un ganar-ganar. Pienso en las empresas que fabrican papel higiénico, por ejemplo.  Definitivamente, hoy en día, India no es un mercado atractivo para ellos pues si el uso de un retrete no forma parte de su cultura, mucho menos lo es el uso del papel higiénico. Sin embargo, si se pensara en la manera de desarrollar consumidores fieles a sus productos y a sus marcas, se podría considerar la idea de ayudarlos a cambiar los hábitos que están mermando su salud, para después poder hacer que compren el papel higiénico de la marca que desde un inicio estuvo con ellos en este cambio de hábitos.
Unilever ya lo ha hecho en este país desde 2002 con su jabón Lifebuoy, el cual se ha convertido en el más popular. La marca llama a estas acciones “programas de marketing con beneficios sociales”. Este programa en particular consistió en educar a las personas para que se lavaran las manos con jabón después de “ir al baño”. Un responsable sanitario y un asistente, visitaban las escuelas para instruir a los niños sobre los gérmenes y la utilidad de lavarse las manos con jabón. Para hacer frente a la precariedad de la zona, se cambió el tamaño del producto a una pastilla de 18 gramos con la que una persona puede lavarse las manos una vez al día por 10 semanas y su precio es de dos rupias.
Aunque no lo parezca, este es un modelo de negocio de ganar-ganar, con un perfil de ayuda social y en donde no sólo se hace negocio con la base de la pirámide, sino también se les ayuda a desarrollarse contribuyendo con su bienestar social.
Parece fácil, pero la tarea es ardua si se tiene en cuenta que para llegar a estos consumidores primero hay que conocerlos bien. Los que tengan la paciencia y la astucia para estar en estos lugares primero que nadie, serán los que contarán con la lealtad y preferencia de los consumidores al construir lealtad de marca. Tenga por seguro que en el futuro, una gran cantidad de las ventas de las firmas que se aventuren a hacer negocios con estos consumidores, se deberán a estos países en vías de desarrollo.

"Un negocio verde". 14 de enero de 2012.

Estamos ante una fuerte tendencia ecológica a nivel mundial. La preocupación por el medio ambiente ha hecho que cada vez más, los consumidores busquen productos que contribuyan al cuidado del planeta, así como a consumir alimentos que eviten poner en peligro su salud o la de sus seres queridos. Como resultado, la demanda de alimentos orgánicos ha incrementado.
Desgraciadamente, el precio de estos productos es demasiado alto. Por lo tanto, los consumidores sustentables se han dedicado a buscar formas que los ayuden a llevar una vida más ecológica, sana y que al mismo tiempo, los ayuden a eficientar el uso de sus recursos económicos. Es por ello que los huertos en casa se han convertido en una opción viable para todos aquellos que quieren ser consumidores ecológicos de alimentos orgánicos, sin pagar más.
Sin duda, este es un nicho de mercado que no se ha sabido explotar de manera adecuada. La velocidad con la que los consumidores sustentables están buscando productos que los ayuden a ser más ecológicos y responsables con el planeta, está superando la oferta por parte de las empresas, las cuales se empeñan en seguir ofreciendo lo mismo de siempre. Estamos pues, ante una escasa oferta de productos “verdes” que se comercializan a un precio más elevado que los productos “normales”, o que no tienen características ecológicas. Ante este panorama, los consumidores sustentables encuentran muy difícil llevar a cabo su labor.
Como ya lo habíamos comentado con anterioridad, el consumidor sustentable es aquel que usa bienes y servicios que responden a necesidades básicas y proporcionan una mejor calidad de vida, minimizando el uso de recursos naturales, materiales tóxicos, emisiones de desperdicios y contaminantes, durante todo el ciclo de vida, de tal manera que no pongan en riesgo las necesidades de las futuras generaciones.
Debido a la gran cantidad de información que alerta a los consumidores sobre los peligros del consumo de alimentos transgénicos, así como del uso de pesticidas y fertilizantes en la agricultura, muchos consumidores se han dado a la tarea de tener su propia huerta en casa para consumo propio o para comercializarlo entre sus allegados. Los beneficios son claros: gozar de una alimentación libre de pesticidas y fertilizantes a un precio más bajo del de los alimentos orgánicos disponibles actualmente en el mercado, apoyar al medio ambiente al evitar la contaminación por el uso de energía que se usa para el transporte de los alimentos y la posibilidad de tener un ingreso extra por la venta de estos productos.
Si está interesado en iniciar su propia huerta en casa y no dispone de espacio, la azotea puede ser una buena opción. Es un lugar que generalmente se encuentra desaprovechado y que cuenta con una excelente iluminación y espacio para este tipo de tarea. No se trata de cultivar de todo y de una vez, puede iniciar con una maceta o dos y después irse extendiendo hasta proveer a usted y a su familia con sus propios cultivos.
Si por el contrario, considera que tal actividad no está entre las de su preferencia, la venta de artículos para crear huertas en casa puede ser una opción o nicho de mercado que no ha sido explotado en su comunidad y que puede representar un negocio rentable para usted y su familia.
Empecemos a comer más sano y a realizar actividades que contribuyan a mejorar nuestra salud.

"Una navidad sustentable". 24 de diciembre de 2012.


Hoy es 24 de diciembre y estamos celebrando una navidad más. Para algunos es una fecha nostálgica y llena de recuerdos y para otros es una festividad que se celebra rodeado de la familia y delos seres queridos. Pero para muchos otros significa la satisfacción de adquirir aquello que siempre desearon, sin pensar en las posibles deudas a contraer, mismas que recordarán durante la famosa “cuesta de enero”.
Diciembre representa el fin del año y la llegada del aguinaldo. Los más reservados usarán este dinero para pagar las deudas contraídas durante los pasados meses y otros se dejarán llevar por la “magia” de la navidad, las ofertas, los compromisos, los meses sin intereses y gastarán todo su dinero en regalos y antojos. Son estos últimos quienes, si no tienen el cuidado necesario, se gastarán todo su dinero y contraerán deudas que los perseguirán durante los próximos meses. El dinero fluye en esta época por los aguinaldos, pero habrá que ser cuidadosos para invertirlo de manera adecuada o para pagar las deudas contraídas en el pasado. Es mejor pagar un viejo crédito, que dejar que los intereses nos sigan haciendo la deuda más grande. Dar mantenimiento a la casa, impermeabilizarla o comprar algunos artículos que realmente nos estén haciendo falta, serán compras bien aprovechadas. Decidir entre quedar bien haciendo regalos a los amigos o asegurar un beneficio propio o para nuestra familia, siempre será una inversión inteligente.
Una de las tendencias que está iniciando en mercadotecnia y en el comportamiento del consumidor es la sustentabilidad o el consumo sustentable. Lo que hoy es bien visto o deseable, como el hecho de comprar mucho y sin sentido, en el futuro será muy mal visto. Como ya lo habíamos comentado anteriormente, muchas de las veces, las compras se hacen sin pensar en si realmente son necesarios o en los materiales de que están hechos (plásticos, unicel, pieles exóticas, etc) mismos que posteriormente se convertirán en desechos tóxicos o que colaborarán con la contaminación y el detrimento de nuestro planeta tierra.
En el futuro, esta tendencia, que está iniciando ya de manera fuerte, hará que todas las compras que hagamos, desde las más sencillas, hasta las más importantes, las hagamos siempre pensando en realizar un consumo sustentable. Empecemos pues a comprar de manera inteligente pensando siempre en los beneficios o los perjuicios que nuestras compras estarán dejando al planeta y que en el futuro nos estarán perjudicando tanto a nosotros como a nuestras familias. Escojamos productos que por su calidad, serán los más duraderos y que nos ayudarán a ahorrar cuando dejemos de comprar un reemplazo para este producto en el corto plazo. Como consumidores, tenemos el derecho y la obligación de comprar productos que demuestren que están contribuyendo al cuidado del medio ambiente y con ello en nuestro beneficio futuro. Compremos pues de manera inteligente, comprometidos siempre con nosotros mismos y con los demás.
Les deseo que pasen una feliz navidad y que disfruten de este día acompañados de sus seres queridos. Paz, salud, alegría, armonía y felicidad son mis más sinceros deseos para todos ustedes.

"El desempeño ambiental de los países". 19 de noviembre de 2012.

Estamos ante un camino sin retorno. El calentamiento global y la contaminación que está sufriendo nuestro planeta, nos ha llevado a empezar a poner en práctica acciones que en el pasado hubieran sido un tanto inaceptables, como el hecho de prohibir definitivamente el uso de bolsas de plástico en los supermercados. Hoy en día, la prioridad ya no es quedar bien con el cliente para que compre nuestros productos o empezar a actuar “como si nos interesara” el cuidado del medio ambiente, sólo para estar a la moda con lo que le interesa a los demás. Los cambios ya se están haciendo presentes y es tiempo de formar parte de ellos.
Al igual que la calidad, la responsabilidad para con el medio ambiente se convertirá en un elemento indispensable tanto para productos, como para empresas y consumidores. Para quienes todavía piensan que es sólo responsabilidad de los gobiernos establecer las reglas del juego, es tiempo que empecemos a pensar cómo cada uno de nosotros puede exigirle a las empresas que hagan lo suyo; pero también, cómo cada uno de nosotros tiene que encargarse de hacer la diferencia, con las acciones que emprendamos y dejando atrás los hábitos que contribuyen a dañar el planeta.
Uno de los instrumentos que nos ayudan a darnos una idea de cómo está cada país en cuanto a sus contribuciones al cuidado del medio ambiente,  es el EPI: Environmental Performance Index, o Indice de Desempeño Ambiental, elaborado cada dos años por las universidades de Yale y Columbia. En este índice, se califican a 132 países de acuerdo a 22 indicadores medioambientales tales como las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), el estado de los bosques, la protección de la biodiversidad, la calidad del agua, la contaminación del aire y del agua, etc.
En los cuatro informes que se tienen, se ha logrado ver una disminución general en cuanto al desempeño de los diferentes países. Este año, la calificación más alta se la llevó Suiza, con un puntaje de 76.69 sobre 100. Los países que le siguen son Letonia (70.37), Noruega (69.92), Luxemburgo (69.2), Costa Rica (69.03), Francia (69), Austria (68.92), Italia (68.9), Reino Unido (68.82) y Suecia (68.82) por hablar del “Top Ten”. En este ranking, nuestro país ocupa el lugar 89 con un puntaje de 49.11. Los países que forman el bloque BRIC se ubican en lugares por debajo del de nuestro país; salvo Brasil, que está en el lugar 30 con un puntaje de 60.9. Rusia ocupa el 106 con 45.43 puntos, China se ubica en el 116 con 42.24 puntos y en el lugar 125 se encuentra India con un puntaje de 36.23. Y si se están preguntando cuáles son los países que ocupan los últimos lugares, aquí están: South Africa (34.55), Kazakhstan (32.94), Uzbekistan (32.24), Turkmenistan (31.75) e Irak (25.32).
Los indicadores nos sirven para saber cómo estamos y tomar decisiones sobre el lugar al que queremos llegar. Es un hecho que el movimiento se está iniciando y es responsabilidad de todos que se ejecute de manera rápida.  Los invito a formar parte de este proceso que traerá beneficios para todos tanto a corto, como a mediano y largo plazo.
Buen inicio de semana para todos.

"Lujo y consumo sustentable". 29 de Octubre de 2012.

Este viernes pasado, fui invitada a impartir una conferencia en la Universidad Autónoma de Nuevo León. Dentro del Congreso Internacional de Ingeniería y Química Verde, el tema de interés para la comercialización de productos, servicios y procesos derivados de la Ingeniería Industrial, Biotecnología y Química, fue el consumo sustentable. El tópico causó gran interés y los jóvenes se sintieron entusiasmados de poder ver las diferentes opciones para promover los nuevos productos que se están desarrollando actualmente en este campo. 

El Consumo Sustentable fue definido como el uso de bienes y servicios que responden a necesidades básicas, proporcionan una mejor calidad de vida, minimizan el uso de recursos naturales, materiales tóxicos y emisiones de desperdicios y contaminantes durante todo el ciclo de vida, de manera que no se ponen en riesgo las necesidades de futuras generaciones. Desde 1994, el tema, ya se proponía como un reto clave para lograr un desarrollo sustentable dentro del Simposio de Oslo en 1994.
La sustentabilidad enfrenta el enorme reto de la conciencia, la educación y sobre todo, la acción de los individuos para conseguir un verdadero cuidado ambiental. Sin embargo, ya son varios los esfuerzos que se están haciendo dentro de las diferentes empresas. Para sorpresa de muchos, la industria del lujo ha demostrado tener una mayor organización al respecto y  ya lleva un buen camino recorrido. Bajo el lema de la sustentabilidad, estas empresas se han dado a la tarea de contribuir con este tema, impactando en la comunidad y en las interacciones que se generan alrededor de la producción y comercialización de artículos de lujo, cooperando para crear riqueza en la sociedad y de esta manera preservar el medio ambiente y los recursos naturales escasos.  Entre las actividades más sobresalientes están las acciones individuales como dejar de manufacturar joyas con coral para evitar la destrucción de este elemento natural; evitar el uso de pieles de animales para la manufactura de diversos artículos y alentando el uso de fibras naturales o materiales reciclados para la elaboración de sus productos.
Además, las empresas de lujo se han asociado con otras industrias u organizaciones con fines o no de lucro, con el objeto de unir esfuerzos para transformarse en compañías sustentables en el más amplio sentido de la palabra. De esta manera, tenemos que esta industria se somete a auditorías, participa en concursos, se certifica y realiza acciones de apoyo a las comunidades de escasos recursos.  Entre los organismos más importantes con los que se han relacionado están el Centro de Estudios para el Lujo Sustentable, que asiste a las empresas en la transformación hacia la sustentabilidad, la World Wildlife Fund que realiza el informe Deeper Luxury para identificar a las marcas más sustentables, PETA, el Programa de Moda Ética del Centro Internacional de Comercio de las Naciones Unidas, la organización Oro Verde de Colombia, etc.
Si bien es cierto que el costo de las acciones de sustentabilidad que realizan estas empresas lo termina pagando el consumidor al comprar estos productos de altos precios, también es cierto que el nivel de organización que han alcanzado al respecto, es de destacarse. Esperemos que en el futuro tengamos más industrias que se unan para lograr la sustentabilidad en sus diferentes áreas.

"Tendencias de consumo y diseño de productos" 11 de octubre de 2010

Muchas personas me preguntan a menudo cuáles son las tendencias de consumo y con respecto a ellas, los productos que formarán parte de la oferta en el futuro.


Si bien es cierto que las tendencias de consumo, así como la demanda de ciertos productos, cambia con el paso del tiempo, actualmente existen nuevas preocupaciones que generan nuevas tendencias como lo son el cambio climático, una alimentación sana, el consumo de energía (combustible),la contaminación, la explotación del agua, la virtualidad, una educación personalizada, la inteligencia artificial, los materiales inteligentes, etc. Sin embargo, considero que una de las más importantes tiene que ver con el consumo ecológico.

El consumidor ecológico es una persona que está consciente de cómo sus hábitos de consumo contribuyen al desarrollo de la región donde vive, respeta el medio ambiente, hace uso responsable de los recursos naturales, cuida su salud y en general se preocupa por el bienestar de su comunidad.

Estos consumidores están más interesados que antes en modificar sus patrones de consumo y por lo tanto, buscan empresas con las que se identifiquen y los ayuden a realizar este cambio, ya sea de forma directa o indirecta. Este tipo de persona buscará consumir aquellos productos que vengan de una empresa que se preocupa por el daño que sus artículos y la producción de los mismos causan al medio ambiente,  le agradará que esa empresa ahorre recursos y se comprometa con la sociedad que le rodea, que vea más allá de la organización y que invite al consumidor a formar parte de esta responsabilidad social comprando sus productos.


Las empresas lo saben, y como parte del programa de Líderes del Clima, desde 2005, más de 100 empresas se han comprometido a reducir su producción de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero. En costa Rica, se promueve el uso de biocombustibles, los vehículos híbridos y la energía limpia. La Marca Registrada C-Neutral, pretende certificar que el turismo y ciertas prácticas industriales mitiguen todo el dióxido de carbono que emiten. En Nueva York se tiene planeado que para 2012, todos los taxis cuenten con un sistema híbrido de combustión que utilice gasolina y electricidad que además de ser más económico, emite menos gases de combustión que un automóvil normal. Además de taxis verdes, los hoteles verdes son una opción más para aquellos clientes que están solicitando que las empresas entren en programas ambientales y que usen entre otras cosas, limpiadores no tóxicos y contenedores en cada cuarto para reciclar. Como respuesta a estas demandas, el Hotel Fairmont ya utiliza computadoras que funcionan con energía eólica y el Hotel Boutique Greenhouse 26 en Nueva York se proyectó para que el agua de lavabos y regaderas se reutilizara para los escusados. Por su parte, IBM se han preocupado por la conservación de energía mediante la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. AUDI cuenta con un Certificado del Instituto de Ecotendencias para la Investigación del medio ambiente y las marcas Volkswagen y DaimlerChrysler están impulsando de manera conjunta el concepto BLUETEC para introducir la tecnología Diesel al mercado.

Aunque ya se están haciendo varias cosas, todavía falta mucho por hacer y los retos radican en tener un producto “verde” con características ecológicas que den la misma o una mayor satisfacción a los consumidores, con el mismo o un mejor precio que un producto regular o “no verde”.

Vistas de página en total